Imaginación infinita

Por Jonathan González

La transformación de niño a hombre es un proceso tan intimo como sorprendente. Por lo mismo, cada uno de nosotros vive esta transición en sus propios términos y tiempos. Esa frase tan desgastada y dicha por mi madre una y otra ocasión, simulando un disco rayado “debes madurar” es el reflejo perfecto de nuestra demandante sociedad.

Es muy cierto que el ser humano tiene que pasar por diferentes etapas a lo largo de la vida, niño, joven, adulto y viejo.

¿En qué momento decidimos guardar a ese niño interno en el baúl de los recuerdos y,  prácticamente, cerrar ese sitio bajo llave, candado y hasta identificación dactilar,  para que nunca pueda salir? (lo cierto es que la contraseña con la que esta ese niño guardado quisiéramos nunca olvidarla)

Cuando se es niño se tienen cualidades que a lo largo del tiempo se van perdiendo o simplemente olvidando. Una de ellas y, creo la más importante, es la capacidad de sorprendernos. Todos soñamos algún día con ser doctores, astronautas, bomberos y un sinfín de actividades que realmente muy pocos logran tener en la vida.

Hace unos días me encontraba viendo el ensayo de una obra de mis compañeros de la facultad  y el tema principal de esta obra es eso, la capacidad de imaginación y sueños que tienen los niños. De verdad sufrí una regresión a esa época cuando mis papás trataban de regalarme algo que decía querer mucho y a fin de cuentas mi capacidad de imaginación me llevaba a jugar más tiempo con una caja de zapatos o simples luchadores de plástico que ni siquiera podían moverse.

Siempre he tenido una pregunta que supongo nunca me podré responder ¿En que momento decidí dejar mis juguetes y los cambie por el aburrido juego de ser adulto?

Creo que todos pasamos por esa etapa alguna ocasión en la vida. Aún recuerdo esa escena de la famosa película de PIXAR donde Andy  tiene que regalar sus juguetes a una personita que les permita seguir creando aventuras inimaginables.
En mi caso muchos dicen que yo seria feliz siendo Peter Pan y vivir en el país de nunca jamás. Nos piden que nos dejemos de juegos. Pero en realidad, mediante los juegos los niños pequeños pueden salirse de la realidad, o trascenderla, . Pero no distorsionan, ni inventan.
Las realidades alternativas que los niños conciben se nutren de una evaluación que ellos mismos ya ha hecho de la realidad. Los niños se apartan del mundo real en sus juegos de simulación pero a la vez adquieren muchos de sus conocimientos conceptuales a través de ellos. Mientras la simulación esta en curso las referencias son reconocidas y tratadas como validas. Una vez que el episodio llega a su fin y la postura de simulación es abandonada, las referencias y la información que ellas codifican dejan de guiar las reacciones del niño y éste vuelve a procesar la realidad normalmente, de manera literal.Las reglas generales del mundo real siguen operando
El juego no  es una distorsión temprana del mundo real sino una exploración inicial de mundos posibles. En el viaje imaginario de la simulación llevan con ellos el conocimiento  basado en el mundo real. Conocimiento que les permite otorgar sentido a sus encuentros imaginarios.
La fantasía y magia de la niñez nos permitía posiblemente no tener pena y hacer ruidos extraños simulando autos, aviones, caballos y un sinfín de seres que nos abrían las puertas de esos mundos alternativos de diversión.

El tiempo me demostró que la simpleza es la madre de todas las leyes ¿Pero en que momento decidimos complicar la ecuación?

Los súper héroes son el eje de nuestra infancia. Los habitantes de esas realidades alternas. Pero los míos siempre fueron de carne y hueso, enfundados en mallas y máscaras.

Jugueteaba a colocarme una máscara y ser Octagón, Atlantis o bien el conocidísimo Hijo del Santo.

Quien diría que años más tarde tendría que entrevistar a esos seres enmascarados  e inclusive charlar con ellos como requisito para realizar otro gran sueño, terminar una carrera. Y así, hoy puedo  decir gratamente que disfruté mucho esa etapa donde los mundos paralelos son tu mundo real, y tú eres el héroe o el villano en tu cuento de nunca jamás.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s