¿La historia de futbol más épica? El partido de la muerte

Por Sergio Reyes

En este siglo XXI a los mejores equipos de futbol se les premia con trofeos, incentivos económicos, patrocinadores, visitas con el presidente del país y admiración de incontables hinchas que se desviven por un autógrafo, saludo y fotografía.

Estamos en un punto en el futbol en que como dice el genio César Luis Menotti “El futbol es la cosa más importante de las cosas menos importantes”, aunque muchas veces, el balompié este en primer plano de la vida de muchos aficionados.

quinta-foto-de-escape-a-la-victoria¿Qué pasa cuando un partido depende si seguirás vivo o no? Si para seguir respirando tuvieras que ganar seguro te aferrarías a cada balón y el cansancio no estaría en tu diccionario, ¿Pero qué pasa cuando debes de perder?

A partir de 1930, en Ucrania se respiraba futbol, cada fin de semana en Kiev la ciudad se detenía para ver al Dynamo en la cancha. Lamentablemente se detonó la Segunda Guerra Mundial y Alemania ocupó Ucranía para campos de concentración. Los futbolistas tuvieron que camuflarse con los ciudadanos de Kiev y trabajar como obreros.

En plena ocupación alemana, en 1942, un hombre alto camina hacia la panadería estatal número 3 de Kiev, Mykola Trusevych, portero del Dinamo de Kiev va con el dueño del local, Losif Kordik, un fanático del Dinamo. EL panadero no puede creer que uno de sus ídolos esté en su establecimiento pidiéndole empleo, sin pensarlo le dice que puede ayudarle barriendo el lugar.

En las jornadas de trabajo entre futbolista y aficionado, la plática no pudo ser otra: futbol. Entre cada tertulia el panadero llegó a convencer a su ídolo de hacer un equipo de futbol de obreros, pero que tratara de buscar a sus compañeros del Dinamo y así hacer una escuadra que compitiera en la liga local implementada por Alemania. El portero tuvo mucha suerte, logró encontrar a la mayoría de sus compañeros de Dinamo más tres del Locomotiv. Y así, el dueño de la panadería tuvo a un equipo de profesionales trabajando para su local, “Los panaderos de Kiev”, el equipo que más inspiración demostró en la Segunda Guerra Mundial.

A este combinado de jugadores se le bautizó como FC Start, al hacer su debut el 7 de julio de 1942 contra uno de los equipos favoritos de las tropas alemanas, el conjunto ucraniano pese a estar mal alimentados ganó por un contundente 7-2.

Siguieron los partidos, el FC Start siguió con los goles y el número de fans aumentaba con cada partido que los ucranianos dejaban el alma en la cancha. Las tropas alemanas no dejaron que esta situación pasara desapercibida. Para evitar que el FC Start inspirara a los ucranianos a rebelarse contra las tropas del eje, Alemania decidió imponer un equipo de futbol para acabar con las aspiraciones de Trusevych y compañía. El 6 de agosto el FC Start hizo caso omiso y derrotó al Flakelf por 5-3. La revancha estaba programada para el 9 de agosto en el estadio Zenit.

Previo al partido se designó a un oficial como arbitro, FC Start sabía que además de tener la alimentación y el descanso en su contra, el arbitraje les jugaría varias malas pasadas. Pese a que a los “Panaderos de Kiev” se les dijo que habría represalias si no se dejaban ganar, decidieron jugar como siempre.

Llegó la hora del partido.

En el protocolo de inicio cuando abos equipos estaban en media cancha, el FC Start se negó a hacer el saludo nazi. Al iniciar el partido y con varias patadas que el arbitro no sancionó, el Flakelf se encarrilaba a la portería ucraniana, al entrar al área, con alevosía y ventaja le dieron una patada en la cabeza al portero y líder Trusevych, mientras el se recuperaba y los “panaderos” reclamaban falta, el equipo alemán anotó el 1-0 a su favor.

EL FC Start para apoyar a su capitán y dejar que se recuperara, decidió hacer algo, jugar más ofensivo que nunca, así Trusevych podría asimilar lo sucedido y volverse a concentrar. A pesar de las entradas arteras de los alemanes, el FC Start logró irse con ventaja de 3-1 al descanso.

EN el segundo tiempo no hubo nada para nadie, ambos marcaron dos goles, dando como resultado 5-3 a favor de los de Kiev, en ese momento, el defensor Klimenko, sabiendo que su equipo iba ganando, tomó el balón, se burló a la defensiva alemana, fintó al portero y en vez de anotar, en un acto de valentía y honor para Ucrania, pero humillación para los nazis, pateó el balón a media cancha. El arbitro de la SS al sentir tal humillación, decidió acabar el partido antes de que concluyera el tiempo reglamentario.

Los valientes jugadores:  Georgy Timofeyev, Nikolai Trusevich, Ivan Kuzmenko, Pavel Komarov, Alexei Klimenko, Nikolai Korotkykh, Vasily Sukharev, Feodor Tyutchev, Makar Goncharenko, Mikhail Putisin y Milkhail Mielnizhuk, fueron enviados a campos de concentración, uno de ellos fue asesinado por tortura, otros cuatro fueron asesinados. Los que lograron sobrevivir se encargaron de hacer pública la valiente historia de “Los Panaderos de Kiev”

Esta es quizá, la historia más heroica del futbol, donde se muestra en vivo ejemplo que es más que un deporte.

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