La última historia de la noche

Por Graciela Sánchez

Cinco horas ¡Caramba! ¿Aún falta tanto? Realmente necesito verte y sentirte. Necesito saber si logras tus sueños o si, finalmente, este amor puede ser consumado. La verdad es que ya no puedo dejar de pensar en ti

Dos horas, bueno, ya falta menos para nuestro encuentro. Me asomo por la ventana; la noche ha caído y sé que con los primeros vientos de la madrugada vamos a caminar hacia mi cama, finalmente.

Sabes que han pasado cientos como tú, bueno, en realidad han sido millones; pero no te importa los pasados o los futuros. Mi deseo por todos y cada uno de ustedes siempre ha sido embriagador. Sus amores y traiciones se han vuelto mi droga.

¡Cinco minutos! Es momento de alistarme para ti. Ojalá pudieras sentir mi emoción, mi deseo, el placer de saber que volverás a ser mío. Me meto en la cama, te tomo entre mis manos y voy dejando que vayas entrando a través de mis pupilas. Mientras vas susurrándome tus aventuras recuerdo algo que me platicaron. Me dijeron que sin la zona blanca de mi ojo, la esclera; yo jamás hubiera podido llenarme de ti.

images (11)

Poco a poco siento como se te van acabando las historias. El lado izquierdo de tu pasado va pesando más que el lado derecho de tu futuro. Y en mi interior,  los sentimientos se van mezclando.

Sé que tengo que dejar irte; siempre supe que no ibas a permanecer  conmigo;  siempre es así. A veces duran una noche, tal vez una semana; pueden durar a mi lado años,  sólo es así cuando se va volviendo aburrido y vacío. Y así debe de ser, yo tengo que seguir con mi vida cuando empieza a salir el sol.

Pero no puedo evitar seguir buscando a más como tú. Los psicólogos me han dicho que es una “obsesión neurótica” e indiscriminada. Pero no entienden que lo único que busco es un goce; una necesidad de saber y conocer algo más allá de mi limitada realidad.

Es la última hoja, tu muerte ya es una realidad tangible, al menos en este mundo fantástico que hemos creado tú y yo. Pronto va a amanecer  y debo dormir un poco. Te coloco a un lado para embriagarme, por última vez, de ese particular aroma  que queda al haber recorrido tus hojas nuevas.

Cierro los ojos y es en ese momento que van desapareciendo conspiraciones secretas y amores prohibidos. Se acabaron los villanos malvados y los príncipes voladores…. Mañana te recordaré, o al menos eso creo. Pero lo que tendré de ti ya no van a ser las mismas memorias de batallas y fracasos. Solo la interpretación de ti, hecha por mi memoria.

Al despertar y me vendrán de golpe la realidad con sus leyes de gravedad y sus especies adaptadas al medio. Me acompañaran nuevos dragones o intelectuales brillantes, mientras tú  ocuparás un espacio en mi librero… Pero ¡basta ya! Por hoy, esta  bibliófila debe descansar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s