12 de Octubre: el ¿descubrimiento de América?

Por Omar V. M.

El 12 de octubre se celebra el “día de la raza”, festividad instaurada en 1913 por la asociación internacional Unión Ibero-Americana fundada en 1885 con el fin de estrechar relaciones entre España, Portugal y Latinoamérica. La primera vez que se celebró la denominada inicialmente “Fiesta de la Raza” fue el 12 de octubre de 1914.

colon1Se promueve esta fecha, que ya se conmemoraba en algunos lugares de América y Europa como el “día del descubrimiento” o el “día de Colón”, por ser una fecha que une particularmente a Iberia y Latinoamérica al ser hispanos los “descubridores” y primeros conquistadores del nuevo continente.

Con el paso del Tiempo cada nación se ha apropiado de la festividad de forma distinta. Así en España se celebra el “día de la hispanidad”, en Argentina el “día del respeto a la diversidad cultural”, en México “día de la raza”, y en algunos otros lugares el “día de la resistencia indígena”. Así pues estando en el contexto de ésta conmemoración, presento aquí una pequeña semblanza del “descubrimiento de América”.

Los libros de texto, al menos en la educación básica, nos han presentado a Cristóbal Colón como aquel que descubriera el “nuevo mundo” el 12 de octubre de 1492 cuando tras varias semanas de viaje desde el puerto de palos al sur de España, de donde zarpara el 3 de agosto, su expedición, conformada por tres embarcaciones,  tocó tierra en una isla a la que llamaron “San Salvador” ubicada en el extremo oriental de lo que hoy es Bahamas.

Pero ¿Cómo fue que Colón llegó a estas tierras? ¿Qué motivos lo empujaron a realizar sus viajes hacia el occidente? y ¿Por qué dichas tierras recibieron el nombre de América?

En este tenor me aventurare a tratar de compartir aquí una respuesta breve a estas preguntas que parecieran no tener mayor importancia, pero que en definitiva son sinceramente interesantes. Son el tipo de preguntas que a tipos raros como yo nos producen un rato de entretenimiento.

colon3Pues bien, he de empezar por contextualizar un poco. Es Europa en el siglo XV, occidente vive lo que a grandes rasgos conocemos como “Edad Media” – dejemos las discusiones a este respecto para otra ocasión – mientras que la parte oriental vive el eclipse de lo que alguna vez fue el Imperio Bizantino cuando Constantinopla (hoy Estambul) finalmente cae en manos de los Turcos Otomanos en 1453.

La caída de Constantinopla, que hasta entonces había sido la principal conexión comercial entre Asia, conocida por los europeos occidentales como Las Indias, y Europa, conllevó a que los Estados occidentales buscaran nuevas rutas a Asia. La ruta más obvia resultó bordear África, pero para Cristóbal Colón existía otra posible forma de llegar a Las Indias, una forma más directa.

Aceptada la concepción antigua (Aristotélica) de que la tierra era esférica, Colón pretendió llegar al extremo oriental del llamado Orbis terrarum, ese gran cuerpo de tierra conformado por lo que hoy es Europa, Asia y África, viajando directamente en dirección oeste desde Europa.

De hecho Colón estuvo convencido siempre de que había llegado a Asia aun cuando no encontró nunca las opulentas ciudades y palacios, ni el codiciado oro que según Marco Polo habría en las islas del este asiático.

La propuesta de Colón no fue aceptada en un principio, pero los reyes de Castilla encontraron en ella una posibilidad de aventajar a los portugueses en la carrera comercial. Finalmente Colón descubrió tierras explotables para la corona española. No importando como ni donde estuviesen, la inversión, el riesgo que asumieron los reyes de castilla tuvo su recompensa, tener ahora posesiones transoceánicas, a las que se apresuraron a enviar fuerzas armadas, y de las que reclamaron prontamente derecho jurídico concedido por el vaticano.

Ahora bien, entonces no se había aun descubierto América como tal, se reconocía en principio según la propia tesis de Colón el descubrimiento de islas del extremo oriental de las Indias. Pero contemporáneos como el humanista Pedro Mártir, pusieron en duda el hecho de que las tierras encontradas pertenecieran a las Indias (Asia) proponiendo que se trataba de tierras de las que no se tenía conocimiento y que se encontraban justamente entre Europa y Asia. Pedro Mártir se refiere a estas tierras desconocidas como “novus orbis”.

colon2Los viajes siguientes de Colón tuvieron como principal motivación demostrar que efectivamente había llegado al extremo oriental de Asia, cosa que evidentemente no consiguió. En estos años otro navegante se aventuró a buscar el paso que llevara de las ínsulas halladas por Colón al océano indico, es decir llegar a Asia bajo la lógica de Colón, aquí me refiero a Américo Vespucio, quien representaba los intereses de los Medici.

Vespucio pretendía bordear las tierras fijas por el sur. Para ello partió en una expedición portuguesa que zarpó de Lisboa en Mayo de 1501, a bordo de la cual llegó a la costa de lo que hoy es Brasil, descubriendo que la costa se extendía más al sur de lo esperado, llegando hasta las regiones del circulo antártico.  Con tal evidencia Vespucio arguyó que efectivamente se trataba de una tierra firme separada del orbus terrarum, y por tanto distintas de Asia.

En una carta de 1502 (conocida como Mundus Novus), Américo Vespucio sostiene que es lícito reconocer aquella extensión continental como un “Nuevo mundo” dado que nadie antes sabía de su existencia y porque estaba habitada por pueblos y animales distintos a los de Europa, Asia y África. Así pues, Vespucio concibió que las tierras halladas eran inequívocamente distintas al orbis terrarum.

El problema aquí radica en que bajo la concepción cristiana de la época, no podía existir más que un mundo, una tierra que dios había proporcionado al hombre para habitar. Lo que provoca el énfasis en llamarlas “nuevas tierras” y no “nuevo mundo”. Así comienza a concebirse a la tierra firme como una isla dado que está separada del orbe (el gran continente) por el cuerpo oceánico.

A este respecto, en 1507 la Academia de Saint-Dié,  en su texto “Introducción a la Cosmografía” concede a las tierras halladas en 1492 el nombre de América, en honor a Américo Vespucio dado que él descubrió y comprobó empíricamente que se trataba de tierras distintas de Asia. Quizá también la relación con los Medici y con el rey de Portugal favoreció a Vespucio para semejante honor, pero eso es mera especulación, aunque persiste la idea de ver esto como un “robo” a Colón.

Hasta aquí he tratado de relatar por qué Colón emprendió un viaje tan riesgoso que lo llevaría a hallar tierras desconocidas para los europeos de la época y por qué se dio en llamarlas América. Pero es aquí donde surge otra cuestión ¿Acaso fue en verdad Colón el primer hombre en llegar a lo que hoy conocemos como América, desde que llegaran sus primeros pobladores durante la última era glacial hace aproximadamente 22000 años? Existen diversas teorías, conjeturas y leyendas respecto a posibles contactos con América, anteriores a Colón.

Algunas leyendas hablan del viaje de un príncipe sajón proveniente de Gales en 1150 y que llegó al sur de lo que hoy es Estados Unidos. Otra leyenda habla de una expedición liderada por un monje budista en las costas de California en 455. Una leyenda más narrada en el texto Navigatio sancti Brendani, habla del peregrinar de San Brendan, un sacerdote irlandés que junto a otros monjes emprendió un viaje que duró siete años en busca de la “Tierra Prometida de los Santos”, paraíso que el propio Colón creyó hayar en su tercer viaje. Pero las evidencias encontradas respecto a todos esos viajes no resultan aún concluyentes, y son muy cuestionables.

Existen también hallazgos que apuntan a una posible expedición china, comandada por el Almirante Zhen He, que hiciera puerto en la isla Bimini en las Bahamas alrededor del año 1421, esto es 71 años antes del primer viaje de Colón. Así mismo han llamado la atención de algunos miembros del Instituto Smithsoniano algunas similitudes entre el pueblo primitivo de Valdivia (344 a.c.) en el actual Ecuador y la cultura Jomon de Kyushu, Japón, como los patrones en el diseño de alfarería e incluso el desarrollo de un virus que sólo está presente en los genes de los habitantes del sur del Japón y del desierto de Atacama en Sudamérica. Sin embargo, estas evidencias aún continúan siendo estudiadas y tampoco son concluyentes.

Empero, existe un hecho histórico concluyente respecto a un viaje trasatlántico anterior a Colón. Según los estudios y las evidencias históricas, arqueológicas y antropológicas los Vikingos llegaron al norte de América en el año 1000 aproximadamente, cuando un grupo de viajeros Escandinavos liderados por Leif Eriksson hijo de Erik el Rojo, quien fundara el primer asentamiento vikingo en Groenlandia aproximadamente en 985 (procedentes de lo que hoy es noruega), partieron hacia el oeste, a tierras divisadas con anterioridad por Bjarni Herjolfsson.

Eriksson y su grupo de viajeros se asentaron en una tierra a la que llamaron “Vinlandia”. Pero aquí parece haber errores de interpretación de las fuentes escritas conformadas principalmente por La Historia de los Arzobispos de Hamburgo concluida por Adam de Bremen en 1075,  los Anales Islandeses de 1121, los escritos de Ari Thorgilsson de 1127, así como las sagas surgidas de la tradición oral, en especial la Saga de los groenlandeses (s. XII) y la Saga de Erik (s. XIII) respecto de la ubicación de “Vinlandia”.

Así, mientras autores como Donald Logan, en su libro Los Vikingos en la Historia, da a entender que el lugar que Leif nombrara “Vinlandia” se refiere a la isla de Terranova, provincia canadiense adyacente a la península del Labrador, dado el campamento hallado en L’Anse aux Meadows al norte de la isla, para estudiosos como la profesora Lena Norrman, “Vinlandia” se refiere a las tierras continentales, posiblemente la costa suroriental de Canadá y nororiental de E.U.A. debido a que esa zona coincide con la descripción de aquel lugar y a la nuez y madera de nogal blanco halladas en L’Anse aux Meadows, siendo que éstas son naturales del sureste de Canada.

El debate sobre la ubicación de “Vinlandia” se ha reforzado con una gran cantidad de artefactos hallados que a la larga han sido declarados como fraudes; rocas talladas e incluso un mapa publicado por la Universidad de Yale.

Sin embargo, aunque siga en duda la ubicación exacta de “Vinlandia”, es un hecho comprobado que los Vikingos hallaron tierras en el norte de América e incluso intentaron instalar asentamientos permanentes en los primeros años del siglo XI casi 500 años antes de que Colón pisara tierras americanas.

Ahora bien, existen evidencias históricas y antropológicas que sitúan a grupos polinesios en la costa sur de California y en Chile también en el año 1000. Según estas evidencias pudo haber comercio entre polinesios y sudamericanos. Papas ecuatorianas en las islas polinesias y balsas, anzuelos y polinesios pollos  en chile cuyos restos datan de tiempos precolombinos, ello además de palabras compartidas entre los lenguajes sustentan ésta teoría.

Finalmente, se puede decir que Colón descubrió nuevas tierras para el colonialismo de Europa Occidental, si esas tierras habían sido conocidas por nórdicos, asiáticos o polinesios no resulta relevante para las consecuencias del hallazgo de 1492. De no haber sido Colón cualquier otro contemporáneo suyo pudo ser el osado viajero trasatlántico y el resultado hubiera sido necesariamente el mismo; conquista, colonia, explotación, sometimiento, exterminio, mestizaje, imperialismo, subdesarrollo para las tierras con más riqueza natural.

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