Criaturas legendarias: El microcosmos abisal

Por Diego A. López

El ser humano se ha preguntado siempre el sentido, la finalidad y la causa de todas las cosas. Desde mucho antes de que Aristóteles popularizara la rama filosófica, que es ,la metafísica. Es una de las capacidades natas del ser humano el organizar su pensamiento y su realidad individual así como la relación que establece con los otros y la naturaleza. No obstante, las preguntas sobre que hay dentro o fuera de nuestro mundo están en la memoria y el pensamiento de cualquier cultura, incluyendo aquello que llamamos ciencia.

Kraken (5)Si nos vamos por el mero nombre que da título a este artículo, hablar del microcosmos nos remite a este principio metafísico de conocer los fines últimos de todo lo existente en la tierra y preguntarse que hay más allá, o en este caso, que es lo que se halla en su interior.

Es innegable que en toda biodiversidad, conocida hasta el momento, ninguna causa una fascinación y admiración especial como  los organismos del fondo marino. En aquellas profundidades del mar, llenas de frio y oscuridad, se encuentra un mundo desconocido y no tan explorado por la humanidad. Esto acentúa su interés, temor y admiración, rodeado de una celosa y compleja maravilla que quizá sea mejor dejarlo así…

El gran zoólogo, naturalista, médico y fundador de la taxonomía moderna,  Carl Von Linné (1707-1778), tenía reservado un nombre apropiado para cada uno de los seres vivos conocidos en su época ayudando, sobremanera, a la organización y clasificación de la biodiversidad. Además de nombres especiales para aquellas especies que son como un susurro de conocimiento. En su obra magna, Systema Naturae (1735), clasificando a los cefalópodos (generalmente conocidos como pulpos, calamares, sepias, nautilos) incluyó uno de nombre especial: Microcosmus.

Algunas especies del mar, profundo y enigmático, se cobijan por una gran diversidad de mitos y leyendas que dan apertura a la formulación de preguntas científicas y fantásticas sobre sus misterios. No obstante, muchas de ellas recaen en el caos de lo inimaginable, lo inconcebible y frágil qué es Homo Sapiens frente a las corrientes de nuestra madre naturaleza y sus secretos. Muchas de las leyendas conocidas sobre los océanos se han asociado a grandes titanes y criaturas, que ocasionan la destrucción y la creación. Otorgando el balance y el equilibrio a nuestro cosmos  perdurando en la memoria. Tenemos por ejemplo, Sirenas (Grecia), La Hidra (Grecia),  serpientes marinas (varias culturas), Ryūjin (Japón), Sobek (Egipto), Cipactli (México) y nuestro interés principal, El Kraken (norte de Europa). Cada uno de ellos tiene un papel que desempeñar en el mundo, estableciéndose analogías o semejanzas que da lugar a nuevos espacios de reflexión y análisis.

Kraken (7)El siglo XVIII fue el principio de describir al coloso en el papel. Antes de Linné, el teólogo danés Erik Ludvigsen Pontoppidan escribió en The Natural History of Norway (1755):

“De forma incuestionable como el mayor monstruo marino del mundo. Son las turbulencias que provoca al aparecer en la superficie y los remolinos que genera al sumergirse”.

La necesidad de la psique humana, de dar nombre a aquello inherente a nuestro conocimiento. Podríamos decir que Linné acertó, en su cara más filosófica, a dar dicho nombre a la criatura mitológica más grande de la cultura escandinava y del mundo: El Kraken. Si bien el naturalista sueco escuchó, alguna vez,  las historias locales sobre este monstruo de grandes dimensiones.

La leyenda nórdica relata que en ocasiones parecía una isla flotante (con referencia a su lomo y en un estado de descanso), lo que en ocasiones pasaba desapercibido,  despertando temores a cualquiera, en especial de los marineros y pescadores. A su vez se desconocía el tamaño real de la criatura y como única referencia sus grandes tentáculos, que eran todo un terror. A lo largo del tiempo ese miedo se transmitió al pescador, corsario, y pirata ya que el Kraken es capaz de destruir cualquier embarcación con facilidad y engullir una cantidad descomunal de pece,s y lo que se interponga en su camino para, finalmente, arrastrarlo a la profundidades del mar dejando como rastro un vórtice de olas y turbulencias incontrolables.

Un siglo después Jules Verne, le dedicaría una mención en una de sus obras más famosas, 20,000 leguas de viaje submarino (1870):

Era alrededor de las once en punto cuando Ned Land

atrajo mi atención a un movimiento formidable de

algas retorciéndose.

 Kraken (9)  “Esas son el tipo de cuevas donde viven los calamares,” Yo dije,

“Y no estaría sorprendido al ver varios de esos monstruos”.

    “¡Qué!” exclamo Consejo. “Calamar – ¡un calamar es

de la clase de los cefalópodos!-.

    “No”, yo dije, “calamar gigante. Pero Ned debe haber cometido

alguna equivocación, porque yo no veo nada”.

     “Qué mal”, dijo Consejo. “Me gustaría enfrentarme cara a cara

con uno de esos calamares gigantes. He escuchado mucho acerca

de ellos, y que pueden arrastrar barcos al fondo. Los llaman Kraken

creo”.

Habíamos mencionado que una de las incógnitas en torno al Kraken es, su aspecto y su morfología. Dado su gran tamaño y pocos avistamientos (vivos para contarlo), se ha acordado si es un calamar o pulpo gigante, ya que lo único visible son sus grandes tentáculos, su lomo, el brillo de sus grandes ojos y la sombra que proyecta al acercarse. Pontoppidan aseguró que el tamaño de la criatura era, aproximadamente dos kilómetros de largo popularizando las creencias hasta el próximo siglo. Un enigma sin esclarecer definiéndose por ser ambas especies del filo Mollusca.

Los avistamientos de calamares gigantes muertos registrados en las orillas de las playas, las cicatrices vistas en las cabezas de los cachalotes (su principal depredador), y las pescas accidentales y encuentros inesperados, desde finales del siglo XVIII en adelante, creció en gran medida, el interés por estudiar a estos invertebrados. La comunidad científica acuerda a que el Kraken puede relacionarse con los fascinantes y existentes calamares de la especie Architeuthis dux (conocido como el calamar gigante) y el Mesonychoteuthis hamiltoni (el calamar colosal). Cada uno de ellos puede alcanzar una longitud de diez metros y doce-catorce para el calamar colosal; así como los ojos más grandes del mundo. Aunque el promedio normal de un calamar se encuentra entre los veinte a sesenta centímetros.

Los calamares se caracterizan por tener cuerpos en forma de vaina, con ocho brazos y dos tentáculos en forma de pares, muy agiles y rápidos, que en caso de peligro expulsan una tinta de color oscuro para escapar. Con una gran capacidad de adaptación a varias temperaturas marinas, ya sea dulce o salada, se encuentran en todos los mares del mundo. Sin embargo, en el caso de los calamares gigantes es diferente, ya que a excepción de los demás, se les encuentra en lugares de difícil acceso y temperaturas bajas cómo los mares de Nueva Zelanda, Australia, Noruega y en la Antártida, ubicándose en profundidades de mil metros o más, llamada la zona abisal. Los calamares son organismos carnívoros con amplias posibilidades de alimento que van del krill, plancton, camarones y peces pequeños de acuerdo a su tamaño, ayudándose del pico curvo que tiene en su boca para eliminar a sus presas y comerlas.

Ancestral KrakenEn estos últimos tiempos se han realizado investigaciones novedosas sobre los calamares gigantes, a cargo del zoólogo Tsunemi Kubodera del Museo de Ciencia y Naturaleza de Japón. En enero de 2013, el equipo especialista presentó parte de sus investigaciones en conjunto con Discovery Channel, fotografías y videos inéditos del calamar vivo en su hábitat natural, algo nunca antes visto y documentado. Esto proporcionara nuevos conocimientos a futuro sobre estos grandiosos y enormes invertebrados.

La leyenda del Kraken sigue viva gracias a los relatos, recuerdos, fragmentos de sus tentáculos, libros, arduas investigaciones y películas hollywoodenses. Una cantidad suficiente de elementos que le otorga vida e inmortalidad al nombrado microcosmos de la taxonomía moderna. El tiempo para su estudio y aprendizaje depende del respeto y la responsabilidad que nosotros le otorguemos. Diría el poeta inglés Alfred Tennyson: Bajo los truenos de la superficie, en las grietas del mar abisal, el Kraken duerme su antiguo sueño sin sueños… desde secretas celdas y grutas maravillosas… hasta que el fuego del Juicio Final consuma la hondura. Entonces para ser visto una sola vez por hombres y por ángeles, rugiendo surgirá y morirá en la superficie. 

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