Verdugos sonoros

Por Jonathan González

Por la ventana de mi habitación observo un cielo completamente nublado y contaminado como es común en esta ciudad. Esta es una tarde como cualquier otra. El tiempo corre muy lento, el tic – tac del reloj de pared  pare mi verdugo a cada segundo.

Busco los sueños en los rincones debajo de todo este desorden, revistas tiradas, un periódico con un enorme encabezado que dice “fraude electoral” ¡demonios! ¿cuánto tiempo tengo aquí encerrado?

Mis amigos  dicen que me encuentro deprimido,  pero apuesto que no tienen idea de que es la depresión. Es una enfermedad mental que se agrupa dentro de los trastornos afectivos. El ánimo es un conjunto de reacciones que nos permite adaptarnos a las circunstancias que vivimos.

 La tristeza es un retraimiento tanto de emociones como de actividad física. Los trastornos afectivos ocurren cuando algo afecta el funcionamiento de las células que constituyen los circuitos reguladores del ánimo. Por lo tanto , yo no tengo eso, ellos están equivocados, porque yo de distraerme con la radio la música de fondo trae muchas imágenes a mi mente…

Nos fuimos mar adentro
hasta donde nadie alcanzaba ver
con el agua al cuello
me volví, te miré y tu dijiste…
te podría matar
y no se iba enterar nadie
cuando me pregunten yo diré
que no llegaste nunca
hay días que valdría más
no salir de la cama
en solo un minuto vi mi vida cambiar…

Te he soñado tanto que mi almohada se ha enamorado de ti. La abrazo fuertemente, tratando de exprimir el aroma que dejaste en ella.Me tumbo sobre la cama, recordando los motivos por las cuales decidiste tomar otro camino. Me da un escalofrío en la espalda, intento retomar el hilo de mis pensamientos… argumentas que ya no existe tiempo para nosotros, 1440 minutos al día, y ¿No puedes regalarme un poco de tu tiempo? En fin no me queda más que respetar tu decisión y aferrarme a seguir vivo.

Aparentemente hasta el locutor de esta estación insiste en recordarte a como de lugar. Las letras de amor y desamor vuelan y  se introducen en mi oído y atacan mi sistema nervioso. Las manos me comienzan a sudar. la respiración no mejora. Los pensamientos pierden toda cordura aparente, mientras   la lírica llena el ambiente.

Y las huellas de tus pies
en la arena frente al mar
borradas por el vaivén de las aguas
El fin es el comienzo
Ya nadie te espera, no sabes si sales o si entras

El deseo de morir va ganando terreno. El médico puede decir misa, pero las cifras son contundentes. El 5% de la población sufre depresión,  el 10% del que lo padece termina suicidándose. Supongo que intentó calmarme al decirme que el 70%  de las personas con depresión responden bien al tratamiento.

Pero el 30% es un porcentaje muy elevado, y más aunado a este tipo de canciones que retumban en mi cabeza. Quisiera morir, pero se que así dejare de soñar  y prefiero abrazarte fuertemente aun que sea en mi mente. Eres mi delirio y mi perdición, eres mi olvido y mi rencor , y mejor aún, eres mi musa y mi amor.

Ella dijo se acabo y yo la creí como no
la verdad es un armario muy solicitado
y con poca luz ella dijo es el final y yo
lo soñé la noche anterior la fatídica
raíz del augurio y la demolición.

Un comentario en “Verdugos sonoros

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s