Enchufados

Por Jonathan González

Hoy no tengo mas ganas de dormir. Me levanto muy temprano, podré contemplar el amanecer sentir los rayos del sol en mi rostro.Es momento de escuchar la radio. Mi programa favorito ha comenzado. Es por eso que  siempre tengo buena vibra. El locutor menciona la hora lo cual me recuerda que ya se me ha hecho tarde.

Foto original: Alan Miguel Martínez

 Me uno a la masa de gente que va de prisa estresada, dentro de esta caótica ciudad que a diario nos atrapa en sus fauces de urbanidad. Siento las miradas, como siempre.

Pero trato de romper la monotonía y desentonar con el mundo al esbozar una sonrisa a cada paso que doy. Nunca olvidando el consejo que  me dio mi abuelo – camina siempre con el pecho hacia afuera y la frente muy en alto eso demuestra seguridad.-  gracias a esto la gente demuestra cierto respeto cuando me ven pasar.

 En esta selva de asfalto la superficialidad se puede oler. Conozco muchas personas que se preocupan por su imagen y prefieren  pasar mas horas frente al espejo, que viendo el televisor.

 Puedo escuchar a Don Chucho, el cartero, con su campanita característica que cuelga de su bicicleta, el organillero deja escapar las notas de cielito lindo dando vuelta a la manivela de su caja mágica. Lo que me indica que ya me encuentro en la calle de Madero. Me siento en la banquita que se encuentra frente a esa enorme y fría iglesia a un costado de la torre latinoamericana.

Este andador reconstruido últimamente es muy utilizado por la gente, lo cual me hace recordar zonas como Coyoacán o cualquier centro comercial donde la gente va y viene sin motivo aparente.

 Mi madre dice que las personas de hoy son seres “enchufados” ya que un elemento indispensable es portar unos audífonos para aislarte de este mundo. Supongo que los sonidos de su cotidianidad son lo suficientemente aburridos como para sustituirlos por Read my mind de The Killers.

 Los sonidos para mi son fascinantes, representan la base de mi andar. Así debe ser pues sufro de un mal con un nombre rimbombante amaurosis congénita de Leber (LCA).Digamos que fui el flamante ganador de un sorteo entre 35 000 participantes.

 Yo me enfermé porque mis células que reciben la luz, o fotorreceptoras, de la retina, no se me desarrollaron como a todos los demás bebés. El doctor me ha explicado que esto que tengo es congénito y que mis padres son portadores, que poseo una de las 13 variantes existentes.

Se como ha sucedido, pero también sé que no fue irresponsabilidad de mis padres. Si los genes sanos de ambos hubieran actuado cuando me concibieron, podría ver sus rostros.

Pudo haber pasado que los genes malos de papá y los genes buenos de mamá se hubieran juntado. Así yo hubiera podido ver. Sin embargo, sería portador del mal y mis hijos serían los que no podrían ver los colores del amanecer.

Lo que pasó en mi caso fue que los dos tenían los genes malos, pero ninguno de los dos lo supo a tiempo. Incluso no lo supieron al principio. Ellos cuentan que unos cuantos meses después de que nací comenzaron a notar en mí movimiento involuntario, rítmico y repetido de los ojos.

 Cuando me llevaron al médico les dijeron que niños con LCA, como yo, representan del 10 al 18% de todos los casos de ceguera congénita. Y puede ir desde casos ligeros hasta la perdida total. Causa por la cual no puedo percibir la luz.

A pesar de esto,me siento afortunado, pues, tuve suerte. Pues  otros niños con LCA, además de no poder percibir los colores de un amanecer, tiene que lidiar con un retraso en su desarrollo. Algunos más no pueden moverse completamente o su Sistema Nervioso Central tiene problemas.

Aún no hay manera de saber bien que cromosomas, de esos genes malos, me han dado a mi y a otros niños una vida diferente. Aunque apenas oí en la radio que creen que son los cromosomas 17 y 19, de los 23 pares que forman a un bebé.

Pero yo no me quejo de mi suerte. Para mí esto es genial, pues yo solo me coloco mis gafas oscuras, tomo mi bastón y puedo disfrutar de todos los sonidos que los demás prefieren omitir con sus ipods y celulares, permaneciendo enchufados en su realidad alterna.

6 comentarios en “Enchufados

  1. Me encanto como describes todo y sobre todo cuando piensas en lo bello que es disfrutar de los sonidos porque es bello prestarle atención al sonido de la naturaleza, gracias por compartir un poco de ti. cuídate y buena suerte 😀 Jhon

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