Yardas de inmortalidad

Por Graciela Sánchez y Jonathan González

Las calles comienzan a vaciarse, mientras las fachadas de cafés, bares y restaurantes van poblándose. Dos horas antes se detiene el tráfico junto con el rimo habitual de nuestra gran ciudad. Las cervezas comienzan a sudar en los refrigeradores. Mientras las playeras azules son interrumpidas en su plácido dormitar del gancho del closet.

La moneda es lanzada al aire, el destino de los gladiadores depende de un metal conmemorativo. La patada inicial está entregada, ya no hay vuelta atrás.  Y así, una semana más de febrero, la batalla entre Gigantes buscando triturar cada gramo de humanidad de aquellos, que se hacen llamar Patriotas, comienza.

La elipsoide figura va cortando el aire del cielo de Indianápolis una vez más. Han pasado ya muchos años. El cuero que atravesó aquellas yardas en1967, hasido sustituido ya por plástico, pero la emoción es indescriptible al cruzar la línea que delimita la gloria de la derrota, la zona de anotación.

Las tacleadas, las caídas, los raspones y los golpes parecen ser una breve ilusión. La serotonina ha echo de las suyas, ya no hay dolor. El crujir de los huesos en  estas moles humanas parece no importar, basta recordar la frase celebre de Vince Lombardi “Ganar no lo es todo, es lo único”. La gente en la tribuna trata de alentar a unos gigantes, pero existen otros aun más patriotas.  Y asi, frente a la pantalla, ha dejado de existir el tiempo y el espacio.

Nada importa ya, más que el triunfo. El mínimo error puede cambiar tu vida, pasar de héroe a villano en segundos. Los nervios pueden alterar la mecánica lógica del cuerpo humano, cuando se encuentra bajo tanta presión.

Los latidos del corazón se aceleran de tal manera que estos súper atletas se encuentran en esa línea tan delgada de la concentración y el desconcierto. Cualquier movimiento en falso puede cambiar el rumbo de toda una temporada, e incluso de una carrera deportiva.

La frentes son decoradas por las cristalinas perlas de sudor. En cada gota van perdidas 0.58 kcalorías. Más no parece ser mucho para estos superhombres. Este, es el momento de la verdad.

Han sido ya 2 oportunidades, se ha avanzado lo que se puede, utilizando todas las variantes, por tierra y por aire. Parece mentira que una yarda pueda significar la gloria o la perdición, 91.44 centímetros parecen ser muy poco en la vida cotidiana, pero en este día de pasión sudor y amor por los colores, pueden cambiar vidas.

Uno de estos futuros héroes toma el balón. El alma y el corazón son puestos en este lanzamiento, que ¿Quién sabe? Podría hacer la diferencia en el resultado del partido.

Los receptores se mueven en sus trayectorias, salen convertidos en verdaderos bólidos, el mariscal de campo solo cuanta con un promedio de 5 a 7 décimas de segundo para decidir la jugada correcta. La defensiva lo protege para darle el mayor tiempo posible. El balón es enviado, pero sin mucho éxito gracias a una buena labor defensiva de estos 11 gigantes.

Cinco horas van ya, más estos implacables parecen ser semidioses. Se ha ausentado el agotamiento, las heridas y fracturas han sido ignoradas.  Son ya incontables las veces en las cuales cada músculo ha sido tensado, estirado hasta su límite humano. Mientras las playeras juran poder dar el 600% más de flexibilidad.

Quizá mañana el dolor muscular les impida moverse a causa de los implacables cristales de ácido láctico que se encarnaran en cada músculo utilizado. Habrá que poner tornillos en las articulaciones de rodillas y pies fracturados. Una cadera o un hombro tendrán que ser sustituido por una prótesis. Alguien, por consejo del doctor, no podrá volver a jugar jamás.

Pero mientras, no hay mañana, ni hay ayer. Solo un trofeo los separa de la inmortalidad. Después de todo, bien lo decía Lombardi  “Si te gusta ganar, pero crees que no puedes vencer, es casi un hecho que vas a perder.

5 comentarios en “Yardas de inmortalidad

  1. El super bowl se ha convertido en algo más que un juego rudo interminable, ahora es un medio para anunciarse a todo el mundo, es un gran espectáculo donde muchos intereses intervienen, incluso la ciencia.

    ¿qué trayecorias tomará el balón con ciertas fuerzas, de qué están elaboradas las camisas de los jugadores, cuántas calorías queman los jugadores? etc

    Muy buen artículo

  2. Muy bueno, me gusto, me apasiono leerlo, casi tanto como verlo. Y claro que la ciencia tiene que estar involucrada, desde los electrolitos orales consumidos por cada yarda, pasando por la metalurgia para dar forma y crear el codiciado Vince Lombardi Throphy, hasta las mencionadas prótesis para las partes rotas. Y tantos avances que existen… pero nada de eso importa si no veo a mis 49ers levantar otro VLT.

    Los felicito y seguiré leyendo estas NETAS… De omni re scibili et quibusdam aliis

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